sábado, 5 de diciembre de 2009

¡A DISFRUTAR!

Esta vez os dejo en mi lista de blogs uno que, como su nombre dice, va de sexo.
http://blogs.elcorreodigital.com/estovadesexo/posts

Creo que el mundo en el que hoy vivimos no podemos disfrutar del sexo de la manera que nos gustaría hacerlo.

Hemos heredado los mitos y supersticiones que en su momento impuso la religión y, aunque creamos que nos hemos liberado de ellos, seguimos con un montón de perjuicios, se transmiten de generación en generación.
Por ejemplo, aunque el cuerpo desnudo no sea diferente al vestido y opine que es natural y nada vergonzoso, me resulta imposible dejar la puerta abierta cuando me cambio de ropa o me ducho.
Pensad vosotras y vosotros en los pequeños detalles de nuestra vida que no se ajusan a lo que defendeis y opinais.

En lo relativo al sexo, creo que si nos liberaramos un poco y dejáramos de tener miedo a experimentar otras cosas, nos lo pasaríamos mejor.
Podríamos revelarle a nuestra pareja alguna de nuestras fantasías, ¡quizá se haga realidad! O podemos tratar de hablar de ello sin que suponga un problema. No decir "eso". "Eso" todo el mundo sabe lo que es y no hay diferencia entre decir "eso" y decir sexo o follar o polla o coño. No se nos va a caer la lengua ni a ensuciar los oidos. Sólo se nos van a abrir.
De esta manera las relaciones serían más comunicativas, nos entenderíamos mejor y sabríamos expresar nuestros gustos, nuestros deseos y nuestros miedos.
Y al final, nuestras relaciones sexuales serán más satisfactorias.

¿Cómo es nuestra práctica sexual? ¿Estamos realmete satisfechas?
La mujer ha querido parecerse al hombre al ver que él es libre y se ha centrado en los gnitales como forma de placer.
¿Acaba el sexo en la penetración? ¿No es sexo una caricia, un mordisco, un lametazo? Nos hemos olvidado de los preliminares.
Como el hombre se satisface a través de sus genitales, nosotras hemos intentado emularle y no somos capaces de darnos cuenta de por qué no disfrutamos. Quizá es que no estamos excitadas... De hecho, la excitación y el orgasmo femenino y masculino son muy diferentes: las mujeres tardamos más en excitarnos y los hombres mucho menos. Ellos se excitan con la vista y su orgasmo supone el final de la excitación pero nosotras podemos seguir excitadas e incluso tener más orgasmos.

Mi conclusión: somos iguales pero somos diferentes. Iguales en cuanto a personas con los mismos derechos y deberes y las mismas libertades. Pero somos diferentes en cuanto a que todas las personas independientemente de si se es mujer u hombre, tenemos gustos, necesidades y opiniones diferentes. Y si cada persona es un mundo, ¿hay realmete rarezas? Igual que en todo, en el sexo también, cada cual sabrá lo que sí y lo que no, no podemos señalar a nadie ni negarle su derecho a que haga lo que más le gusta...
Pero siempre con respeto y responsabilidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario